Esto porque uno esperaría que el impacto de la persona abarque a la mayoría de las personas, cuando a veces sólo logras convencer a unos pocos, quizás a ninguno. Hay que comprender la realidad inmensa, con sus diversos carácteres y formas; y no tienen porque sentirse convencidos y convencidas por ti. Hay tantas razones y sentimientos que nos rodean. Pocos llegan a comprender la profundidad de tus palabras, no hay tiempo para profundizar. Entregarles la confianza a los necios y las necias, es una tarea necia.