Esto porque los ruidos de la mente,a veces, llevan consigo mensajes importantes de escuchar. En la carrera frenética de responder siempre a todo, perdemos la conciencia de la vida y sus ritmos propios, intentando darle sentido a una existencia que carece muchas de sentido real.
Si este asunto actual me está desequilibrando, me genera ruido interno, en la cabeza, en el corazón, en el cuerpo y en el alma ¿acaso no debería parar un momento y escuchar? sería peligroso hacer oídos sordos a una movimiento que me supera.
En el esfuerzo de seguir remando por la costumbre, lejos de la tranquilidad y la paz, para perpetuar el exigido trabajo hacia la calidad y la velocidad del resultado, me cuesta la salud y la vitalidad. Forzar un camino, una sacrificio por el trabajo duro me está debilitando. No quiero pagar con mi salud una vida que me explota y me esclaviza a ser alguien que no soy. Sigo el curso de mi rio vital.

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